
Por mas que lo pienso no consigo entender plenamente las convenciones sociales, o lo que la gente suele definir "relacionarse con la gente". No es que me considere una persona especialmente antisocial, pero la realidad es que no soy de esos que entablan conversación con cualquier persona que ha conocido dos minutos antes. La gente tiende a sentirse aislada, apartada, un tanto dejada de lado cuando en un entorno social no interactua de una manera directa y, me atrevería a decir, casi constante. Yo por el contrario encuentro en esta actitud una comodidad que me reconforta especialmente. Observo desde la barrera que me facilita mi actitud más retraida, y disfruto estudiando las interacciones sociales, explorando como la gente define sus "yos" a traves de la imagen reflejada en sus "otros".
Recientemente alguien me dijo que el ser humano, por su naturaleza social ("el hombre como animal político" que decía Aristóteles si mi memoria no me falla) necesita de la aprobación de sus congéneres, de vivir en una manada que le acepta como es, (o más bien que define como es). Así, el ser humano se define según las convenciones del grupo social al que quiere adaptarse. Observo que ciertamente esto es así. No obstante yo no siento esa necesidad de aceptación social tan extendida. No digo que esto sea mejor o peor, sino que, sencillamente, es una opción minoritaria (seguro que hay mas gente como yo en ese sentido) que no se suele tener tan en cuenta.
No me entiendan mal. No hay nada que disfrute más que una buena conversación, ni hay nada que me apasione más que la dialéctica. No obstante, el hecho de socializar por socializar, por la necesidad de interaccionar con la gente que te rodea en un entorno determinado, no es algo que se me de bien, ni que considere en absoluto necesario.
Asi que, la próxima vez que coincidas conmigo en un entorno social, si me ves alejado, distante apartado, no me juzgues como un borde desagradable, porque te estarás equivocando. Si tienes un buen tema de conversación que ofrecer y un buen punto de vista que discutir, encontrarás en mi compañía un conversador entregado. Y siempre con una sonrisa en su rostro.